Carta digital o carta en PDF: qué le conviene a tu restaurante
El PDF se pensó para imprimir, no para el móvil. Comparamos la carta en PDF y la carta digital: lectura, cambios, idiomas, alérgenos y datos.
Revisado por Federico Bello, CEO de PowerUp Menu

En pocas palabras
Una carta en PDF es la carta de papel metida en el móvil: hay que ampliar y desplazarse para leerla, y cada cambio obliga a rehacer el archivo. Una carta digital pensada para la pantalla se lee sin zoom, se cambia al momento y puede ofrecer la carta en varios idiomas y mostrar qué platos se miran. Si tu carta cambia a menudo o recibes clientes de fuera, la diferencia se nota.
Puntos clave
- El PDF está pensado para el papel: en el móvil obliga a ampliar, desplazarse y leer letra pequeña.
- Una carta digital se cambia al momento: precios, platos agotados o promociones, sin rehacer ni volver a subir un archivo.
- La información sobre alérgenos es obligatoria en los restaurantes. Puede darse de palabra, pero tiene que estar registrada por escrito o en formato electrónico en el local.
- Google también indexa los PDF: la diferencia no está en aparecer en el buscador, sino en cómo se lee y se mantiene la carta.
La forma más rápida de pasar la carta al móvil es un PDF detrás de un código QR. Funciona, pero no es lo mismo que una carta digital pensada para la pantalla. Estas son las diferencias que notan tus clientes y tú.
Qué es cada una
- Carta en PDF: la carta impresa convertida en un archivo. El cliente la abre en el móvil tal cual se diseñó para el papel.
- Carta digital: una página web hecha para la pantalla del móvil. Se abre al escanear el código QR, sin instalar nada, y se adapta al tamaño de cada teléfono.
Leerla en el móvil
El PDF se pensó para imprimir. La consultora de usabilidad Nielsen Norman Group lleva más de veinte años estudiándolo y su conclusión no ha cambiado: no se debe usar un PDF para presentar contenido digital. En el móvil el problema se multiplica: letra diminuta y, para leer, hay que ampliar, desplazarse y volver a reducir.
Una carta digital se lee como cualquier web: con el texto a buen tamaño, desplazándose hacia abajo y saltando de una sección a otra.
Cambiarla
Cambiar un PDF significa editar el diseño, exportar el archivo y volver a subirlo. Por eso es fácil que un PDF se quede con precios viejos o con platos que ya no están.
En una carta digital, los cambios se hacen al momento: un precio, un plato agotado o una promoción de mediodía. En PowerUp Menu, por ejemplo, se editan en segundos.
Idiomas
Un PDF está en el idioma en que se diseñó. Para tenerlo en inglés o en francés, hay que hacer un archivo por idioma y mantenerlos todos al día.
Una carta digital puede ofrecer la carta en varios idiomas y dejar que cada cliente elija el suyo. En PowerUp Menu las traducciones son automáticas: hasta tres idiomas en el plan gratuito y sin límite en el Pro. Qué idiomas poner y cómo traducir los platos típicos lo contamos en carta en varios idiomas.
Alérgenos: lo que dice la ley
En España, el Real Decreto 126/2015 obliga a los restaurantes a informar de los alérgenos de sus platos. La información puede darse por escrito, con etiquetas o carteles, o de palabra. En este último caso, tiene que estar registrada por escrito o en formato electrónico en el local, y el cliente tiene que poder pedirla antes de hacer el pedido.
Tanto en un PDF como en una carta digital puedes poner los alérgenos de cada plato por escrito. La diferencia está en mantenerla al día: si cambias un ingrediente, en la carta digital actualizas ese plato y ya está.
¿Y Google?
Es un mito que Google no lea los PDF: los indexa como cualquier otra página, siempre que no estén protegidos. La diferencia entre una carta y otra no está en aparecer en el buscador, sino en lo que ocurre cuando el cliente la abre.
Otra cosa es la carta que enseña tu ficha de Google Maps: de dónde la saca Google y cómo tenerla al día lo contamos en tu carta en Google Maps.
Comparativa
| Carta en PDF | Carta digital | |
|---|---|---|
| Lectura en el móvil | Hay que ampliar y desplazarse | Adaptada a la pantalla |
| Cambios | Rehacer y volver a subir el archivo | Al momento |
| Idiomas | Un archivo por idioma | El cliente elige el suyo |
| Alérgenos | En el archivo: cada cambio obliga a rehacerlo | En cada plato: se actualiza al momento |
| Datos de uso | Ninguno | Según la herramienta (en el plan Pro de PowerUp Menu, qué platos se miran y qué se ignora) |
¿Cuándo basta un PDF?
Si tu carta casi nunca cambia, tus clientes hablan todos el mismo idioma y la carta de papel ya te funciona, un PDF puede bastarte como copia para el móvil. En cuanto cambias precios a menudo, recibes clientes de fuera o quieres saber qué se mira de tu carta, una carta digital te ahorra trabajo.
Si estás pensando en dar el paso, en la digitalización de restaurantes repasamos por dónde empezar. Y en el tema de carta digital tienes todo lo que hemos publicado sobre el tema.
Preguntas frecuentes
¿Una carta en PDF cumple la normativa de alérgenos?
Puede cumplirla. El Real Decreto 126/2015 exige que la información sobre alérgenos esté disponible para el cliente. Puede darse por escrito o de palabra; en ese caso, tiene que estar registrada por escrito o en formato electrónico en el local. Un PDF con los alérgenos de cada plato es una forma de tenerla por escrito.
¿Google puede leer una carta en PDF?
Sí. Google indexa el texto de los PDF que no están protegidos con contraseña ni cifrados, y puede procesar con reconocimiento de texto (OCR) el que va como imagen.
¿Hace falta una app para tener una carta digital?
No. Con una carta digital con código QR, el cliente escanea el código y la carta se abre en el navegador del móvil, sin instalar nada.


