Qué mirar cada lunes en tu carta: los platos que se miran y no se piden

Una revisión de la carta en tres preguntas, cada semana: qué platos se miran y no se piden, qué no mira nadie y si funcionó el último cambio.

PowerUp Menu4 min de lectura

Revisado por Federico Bello, CEO de PowerUp Menu

Ilustración: la hoja del lunes marcada como revisada y una lista de tres platos con lo que se mira y lo que se pide de cada uno; el del medio se mira mucho y se pide poco.

En pocas palabras

Cada semana conviene cruzar dos datos de cada plato: cuánto se mira en la carta digital y cuánto se pide, según la caja. Con ellos, tres preguntas: qué platos se miran mucho y se piden poco, qué platos o secciones no mira casi nadie y qué pasó con el cambio de la semana anterior. La ingeniería de menú mira las ventas y el margen; las miradas dicen en qué punto se queda un plato: si no se ve o si se ve y no convence.

Puntos clave

  • Lo que se mira sale de las analíticas de la carta digital; lo que se pide, de la caja o el TPV del restaurante.
  • Un plato que se mira mucho y se pide poco llama la atención pero no convence: revisa su descripción, su foto o su precio.
  • Un plato o una sección que no mira casi nadie puede estar mal colocado o sobrar: su margen decide.
  • Cambia una sola cosa cada vez y compara con los mismos días de la semana anterior.
  • La ingeniería de menú clasifica los platos por lo que se venden y lo que dejan; las miradas añaden un dato que solo da una carta digital.

Una carta digital te da un dato que la de papel no tiene: qué platos mira el cliente. Cruzado con lo que se pide, te dice en qué punto se queda cada plato. Basta con una revisión corta cada semana, siempre el mismo día. Por ejemplo, el lunes, con la semana anterior ya cerrada.

Los dos datos que necesitas

  • Lo que se mira: qué platos mira más el cliente en la carta digital y cuáles ignora. Te lo dan sus analíticas.
  • Lo que se pide: las raciones vendidas de cada plato. Te las da la caja o el TPV. La carta digital sirve para ver los platos y decidir; el pedido lo toma el camarero.

La ingeniería de menú clasifica cada plato por lo que se vende y lo que deja. Las miradas añaden en qué punto se queda un plato: si no se ve, o si se ve y no convence.

1. ¿Qué platos se miran mucho y se piden poco?

Llaman la atención, pero no convencen. Aquí el sitio en la carta no es el problema, porque el plato ya se ve. Algo falla cuando el cliente lo está mirando:

  • la descripción: no explica qué es o no apetece;
  • la foto: no le hace justicia al plato;
  • el precio: frena la decisión. En precios psicológicos repasamos cómo influye la forma de mostrarlo.

Para comparar platos, divide los pedidos de cada uno entre las veces que se miró. No es una cifra exacta, porque hay quien pide sin mirar la carta en el móvil, pero sirve para comparar platos entre sí y semana a semana.

Matriz con los platos según cuánto se miran en la carta digital y cuánto se piden. Si se mira y se pide, funciona y se mantiene; si se mira mucho y se pide poco, no convence y hay que revisar su descripción, su foto y su precio; si se pide sin que se mire, se vende solo; y si ni se mira ni se pide, pasa desapercibido y se mueve o se retira según su margen.
Cruzar lo que se mira con lo que se pide dice en qué punto se queda cada plato.

2. ¿Qué no mira casi nadie?

Un plato o una sección que casi nadie abre puede estar mal colocado o sobrar. Antes de decidir, mira su margen:

  • Si deja poco y se vende poco, es lo que la ingeniería de menú llama un perro: retíralo o reformúlalo.
  • Si deja mucho pero se vende poco, es un enigma: merece otro sitio en la carta, donde se vea. En cómo aumentar el ticket medio explicamos qué posiciones de cada sección se eligen más.

Lo tienes en detalle en la matriz de ingeniería de menú.

3. ¿Qué pasó con el último cambio?

Si la semana pasada cambiaste algo de un plato (la descripción, la foto, el precio o su sitio en la carta), mira si ahora se mira más y si se pide más. Compara siempre con los mismos días de la semana anterior, y cambia una sola cosa cada vez: si cambias varias a la vez, no sabrás cuál funcionó.

Cómo lo hace PowerUp Menu

En el plan Pro, las analíticas avanzadas de PowerUp Menu te enseñan qué platos se miran más, cuánto tiempo pasa el cliente en la carta y qué ignora. Además, cada semana recibes un informe con recomendaciones para priorizar mejoras. Las ventas de cada plato las sigues sacando de tu caja.

En el plan gratis, las analíticas básicas te enseñan las visitas y el uso general de tu carta.

En resumen

Una vez por semana, cruza lo que se mira con lo que se pide y hazte tres preguntas: qué se mira y no se pide, qué no mira casi nadie y qué pasó con el último cambio. Para las ventas y el margen de cada plato, sigue con qué es la ingeniería de menú, y en el tema Ingeniería de menú tienes el resto de artículos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el lunes?

Porque la semana anterior ya está cerrada y tienes todos sus datos. Sirve cualquier día fijo: lo importante es revisar siempre el mismo periodo, para comparar semanas parecidas.

¿Qué pasa si un plato se pide mucho pero casi no se mira?

Puede que lo pidan clientes que ya lo conocen o que se lo recomiende la sala: no necesita la carta para venderse. No hace falta tocarlo.

Fuentes

  1. AHLEI (2025): The Power of Menu Engineering, Part One
  2. AHLEI (2025): The Power of Menu Engineering, Part Two

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